#Antenas
Parecían ser unas simples antenas de televisión antiguas, pero mas allá de esa maraña de cables y de hierros plantados en los tejados había una base militar camuflada en plena Barceloneta. Nadie lo sabia, ni los mismisimos inquilinos de esos pisos humildes podían imaginarse qué pasaba entre sus paredes: cuartel central en telecomunicaciones del FBI americano, imposible…! Fué la abuela Patricia, si realmente ese era su nombre, una señora con muchos años a sus espaldas, quién un día ojeando a través de un agujero, del que creía que podía ser de una alimaña, vió semejante grupo de aparatos extraños, ordenadores, antenas a simple vista ‘parabólicas’, hombres de uniforme, radios, y llamadas, muchas llamadas… y empezó a recordar todo…
Ningún vecino la creía. Imposible que en esas paredes, buardillas, pudiera pasar algo así y achacaban esas historias a historias inventadas por su senil mente… Con muchas autoridades fué a hablar pero nadie le hizo caso. Nadie quiso creer que ella había empezado a recordar: había sido espía en la España franquista, y que había ayudado a los americanos cediendoles la parte superior de su piso para que plantaran su centro de investigación; y que ahora quería echar de allí para ampliar su casa porque su nieto venía a vivir con ella… La lucha de una abuela contra dos estados se había deshatado, la mejor de los espías edurante la guerra fría habia decidido volver a hacer lo que mejor sabía, luchar contra gigantes…
Podría, pero no continuará…